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  :: CUENTOS EN TIEMPO DE ADVIENTO

 

¡DIARIO... DIARIO! (Mateo 11,2-11)

Autor: P.Walter Moschetti

Les voy a contar una historia triste que empezó a alegrarse; la historia de gente triste que un día comenzó a sonreír; la historia de tristes noticias que dejaron un día de serlo; la historia de mi triste vida que hoy les cuenta una alegre historia. ¿Están listos?...Me parece que no. Para escuchar esta historia hay que empezar a estar alegres. ¡Sí! ¡Regálenme una sonrisa... y les cuento!

Yo soy "La Noticia", el Diario de Lagrimón, la ciudad triste que veía todo color gris. Los jardines ya no lucían flores, los niños no reían en las plazas, los colores no se veían, el sol se cansó de brillar y los payasos se fueron con el circo a otra ciudad... ¡Qué tristeza!

Mi función consistía en dar sólo malas noticias. Esto apenaba mucho más a los habitantes de Lagrimón, que poco a poco fueron encerrándose cada uno en su casa, a llorar sus penas. Ya no quisieron tenerme con ellos. Las pálidas eran muchas. Y allí yo también me apené.

¿Y?... ¡¿Qué pasa?! ¿No me digan que a ustedes también los puse triste? ¡No! ¡No se aflijan! Eso ya es tiempo pasado.

Mis tristes páginas en blanco y negro que a diario informaban las necrológicas, se resistieron a ver todo lo malo y quisieron buscar buenas noticias. La idea fue fenomenal. Sería ésta la forma de cambiar la realidad. Las gentes comenzarían a sonreír, los payasos volverían con sus piruetas a recibir estas risas y el sol haría nuevamente cosquillitas a las flores que brotarían otra vez en los jardines. Esto pensé y comencé a trabajar.

¿De dónde extraer algo bueno para anunciar? Las cosas pasadas, no entusiasmarían a nadie; las futuras, al no estar, parecerían mentiras... Las noticias tenían que ser de hoy.

Mi ojo se agudizó, mis oídos quisieron escuchar buenas nuevas y fue así como observando bien la realidad descubrí cosas muy lindas y empecé a colorear mis páginas con estos titulares:

"Un niño enfermo se curó gracias a los cariños de su mamá"

"Una niña se sintió feliz por compartir su alfajor con un compañero"

"Una familia de Lagrimón tuvo su casa gracias a la generosidad del vecindario"

Estos gestos sucedían todos los días y nadie era capaz de alegrarse por ellos. Claro! Nadie los veía, para mí no eran noticias y lo negativo parecía influir tanto en los corazones que no veíamos la grandeza de las pequeñas cosas.

-"¡Extra, Extra! Buenas Noticias anuncia ‘La Noticia’, Extra, Extra!!!" – así gritó una mañana el canillita que tempranito salió por las calles a ofrecer mis coloridas páginas que invitaban a alegrarse nuevamente y a disfrutar las cosas lindas de la vida.

Las narices primero y las cabecitas después poco a poco abrieron las puertas y dentro de sus hogares fue una fiesta. Ese día el sol brilló como nunca lo había hecho, porque ese día los papás abrazaron muy fuerte a sus hijos y les dijeron que los amaban. Los enemigos se dieron las manos en señal de reconciliación. Florecieron en los jardines las flores más bellas. El circo volvió a la ciudad y dio una espectacular función. Tal fue la fiesta, que el intendente por decreto cambió el nombre "Lagrimón" por el de "Alegrón". La alegría llenó las calles de canciones y el cielo de guirnaldas de colores. Ahora había motivos para celebrar. Las penas se opacaban cuando el recuerdo de cosas lindas se trasmitían de abuelitos a nietos. Y los nietos leían a los abuelitos las buenas noticias del día. Todo parecía haber cambiado. Parecía, digo, porque en eso...

¡Me desperté! Todo había sido un sueño, un hermoso sueño que a la vez se convirtió para mí en una promesa aquella mañana: Cuando descubra lo bueno que hice, lo que bueno que hago y lo bueno que puedo llegar a hacer y mire a los demás con estos ojos, el mundo empezará a ser mejor.

Me levanté en un santiamén y desde aquella mañana trabajo por hacer realidad el sueño que aquella noche soñé.

Reflexionemos juntos:

¿Qué hechos positivos rescatamos de nuestra realidad?

¿Qué acciones en bien de los demás realizamos?

¿Qué otras cosas podríamos hacer de bueno por los otros?

¿Por qué es importante ver el lado bueno de la vida?

Moraleja Evangélica:

Cuando Jesús nos visita, todo se llena de alegría, porque El, "hace nuevas todas las cosas".

 

...Y LA PUERTA SE CERRÓ (Mateo 25, 1-13)

           Autor: P.Walter Moschetti

Aquella era una boda judía. Ésta se celebra con grandes festejos, que duran varios días y se realiza por separado en casa de ambos esposos. Al llegar el último día, el esposo, rodeado de sus amigos que llevan antorchas, se dirigen a la casa de la esposa, donde ésta lo espera junto con sus amigas, que tienen lámparas encendidas. Después, todos se encaminan a la casa del esposo donde se realiza la gran cena de bodas.

¡Cómo me había preparado para aquella fiesta! En el pueblo se comentaba que sería una Boda real. Invitados, música, una cena abundante y lo más importante: una verdadera Fiesta llena de alegría. ¡No podíamos perdernos esta oportunidad! Y por ello estábamos allí. Yo era una de esas diez jóvenes que formaban el cortejo que había de salir para recibir al novio en el momento en que llegase.

Como les dije, las jóvenes éramos diez. Cada una llevábamos lámparas de aceite aguardando impacientes la llegada del esposo.

-"¡Ahí viene!, ¡ahí viene!!!"-

-"¡No, no es él!"

Y así una y otra vez se sucedían equivocaciones que alteraban más los nervios de la espera. Y nosotras, con las lámparas encendidas...

Alguna de las nuestras no sólo tenían sus lámparas repletas de aceite, sino que además habían llenado frascos de reserva. Exageradas ¿no?.

Así pensaba yo, por eso me conformé con el aceite de mi lámpara que en la demora se iba consumiendo sin prisa pero sin pausa.

El alboroto se sosegó. Los cuerpos comenzaron a distenderse. Y como el esposo no llegaba y ya era muy tarde nos quedamos dormidas.

¡Qué hermoso sueño tuve esa noche! Soñé que a la llegada del esposo mi lámpara alumbraba más que ninguna y fue la primera que entré a la cena de bodas. Música, alegría, colores, danzas... todo inundaba mi corazón de un gozo sin igual. ¡Y hasta el esposo quiso bailar conmigo! Vivía una alegría incomparable.

Pero en lo mejor del sueño...

-"¡Ya viene el esposo, salgan a su encuentro!"-

Y esa no era una falsa alarma. El esposo había llegado. ¡Qué apuro! Froté mis ojos para despabilarme, tomé mi lámpara que ya no ardía y... ¿qué hago, ahora sin aceite?

Fue allí cuando pedí a mis compañeras que llenen un poco mi lámpara con sus reservas. Claro que se negaron. No alcanzaría para todas. La solución parecía estar en ir al mercado a comparar más. Y así lo hice.

Pero... ¡Oh sorpresa mía! Al llegar a la sala nupcial, la puerta estaba cerrada.

-"Señor, ¡ábrenos!"- grité fuerte.

Él me respondió que no me conocía y así quedé fuera de aquella fiesta que tanto había esperado y soñado.

De todo esto aprendí una gran lección: "Hay que estar siempre prevenidos, porque no sabemos el día ni la hora en que la casa de llenará de risas y canciones..."

Reflexionemos juntos:

¿Cuáles eran las ilusiones y los sueños de la joven que esperaba al novio?

¿Cuál fue el motivo por el cual no vio cumplido sus deseos?

¿Qué lección le dejó aquel hecho?

Moraleja Evangélica:

El Señor Jesús vendrá a la hora menos pensada. ¡Estemos "despiertos", con el corazón en vela para recibir su visita!

 

Historia de una semilla

Autor: Ariel Glaser

Erase una vez una semilla pequeñita pequeñita que quiso salir a pasear; y sentadita sobre una piedra grandota grandota comenzó a balancearse de un lado hacia otro, y de un lado hacia otro hasta que rum rum rum rum rum rum, comenzó a rodar hasta que ?Pataplún! quedó tiradita en el suelo.

Le costó un ratito reponerse de la caída, pero allí, tiradita en el suelo pensó: ?¿Para qué puedo servir acá, tirada en el suelo?,?será para esto que Dios me trajo al mundo?, ?o será algo más lindo lo que tiene preparado para mí?. ?Ya sé! seguramente querrá que pase una linda gallinita y una vez que me coma se sienta mejor y pueda poner unos ricos huevitos para que la gente se alimente; pero no no, aquí es imposible porque no hay ninguna granja cerca; ?Qué será entonces; Ya sé, alo mejor un pajarito me ve desde el cielo se acerca y me lleva volando, volando hasta un nidito donde estén sus pichoncitos y gracias a mí van a crecer más sanos y fuertes.

Y así siguió la semillita pensando hasta que Trum Trum, se empezaron a escuchar unos truenos, y al ratito nomás, escuchó tic, tic,tic, como unas gotitas iban regando y refrescando la tierra reseca; acá si que se empezó asustar, porque la gente iba y venía corriendo de un lado para el otro, y ella chiquitita desde el suelo les decía: ?Eh, cuidado señores no me pisen!, que todavía no descubrí lo que Dios tiene preparado para mí .

Parecía que todo iba bien hasta que desde la esquina pluf pluf pluf pluf pluf, vio como los zapatones de un señor grandote se dirigían amenazantes hacia ella, y en el ultimo de los pluf, ?Ya!, la pobre semilla quedó hundida en la tierra sin ver ya ni la lluvia, ni la gente corriendo, ni los pajaritos que, a lo mejor irían a llevarla.

Todo parecía perdido, había silencio, oscuridad, y quizá un poquitito de de frío, pero sintió que la tierra la empezó a abrigar y a alimentar. Fue una sensación tan pero tan linda, que se empezó a sentir fuerte y con ganas de vivir. Y despacito, despacito un tímido brotecito fue saliendo de ella, era como una manito que comenzó a buscar de entre la tierra aquel lugar mas alto de donde había venido.

Y un buen día salió, ?que hermoso fue sentir que el amigo sol la calentaba. ?Qué distinto se veía ahora todo, su vestido era distinto, tenía ahora un hermoso color verde y unas hojitas la comenzaron a vestir más elegante; cuando pasaba el viento podía saludar con sus ramitas, y cuando llovía o la gente pasaba corriendo ya no tenía miedo de que alguien la pise, porque? quien no iba a ver una planta tan linda en el camino.

Creció tanto pero tanto, que los pajaritos comenzaron a hacer sus nidos en sus ramas. Y una tarde, una hermosa tarde de primavera luego de dar su saludo a los niños que salían de la escuela y se sentaban un ratito bajo su sombra, sintió ganas de darle gracias a Dios, porque jamás se había imaginado que le tenía preparado para ella un futuro tan pero tan lindo.

ACTIVIDADES ALTERNATIVAS PARA TRABAJAR CON EL CUENTO

Luego de hacerles repasar el cuento, según el nivel de cada grupo, se los podría hacer reflexionar con las siguientes preguntas:

*¿ Alguien sembró alguna vez una semillita?

*¿ Quién le dio vida a la planta?

*¿ Qué necesitan las plantitas para vivir?

Desarrollo: Saben qué, la semillita pensaba que había nacido para una cosa y terminó siendo otra cosa totalmente distinta de lo que pensaba.

Encima hubo un momento que se asustó porque creía que se moría.

¿ Ustedes alguna vez vieron una cruz?( dejar que los chicos expresen todas sus experiencias e inquietudes para poder orientarlos hacia la idea de que Dios resucitó a Jesús al tercer día de morir).

A esa fiesta tan hermosa le llamamos Pascua, que quiere decir "paso" de la muerte a la vida.

Expresión: Según lo crean conveniente, pueden hacer una oración de acción de gracias o cantar "Esa palabrita rara"; También pueden hacer un dibujo o pintar alguno pre-armado.

Merienda: "Oración"

GRACIAS AMIGO DIOS POR DARNOS LA VIDA GRACIAS POR HABER RESUCITADO A JESÚS Y GRACIAS POR ESTA COMIDA QUE NOS REGALÁS.

Amén

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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