
|
P.Walter: -Hoy llueve. El Sapo Coco está
chapoteando en su charquito con agüita nueva y Chito está extasiado mirando por el ventanal
las millones de gotas que caen sobre la ciudad... ¿Te gusta la lluvia, Chanchito Chito? |

|
Chanchito Chito: -¡Es una maravilla! ¡Mira como
empapan, salpican y repiquetean las gotitas en los techos rodondos de las paraguas! ¡Mira
como corren arroyitos de lluvia por las calles, buscando el mar... |

|
P.Walter: -¡Cuánta agua! Está en el cielo y en la tierra. Es la
lluvia, es el lago, es la nuble... |

|
Chanchito Chito: -Y la lluvia, ¿de dónde viene? |

|
P.Walter: -De un largo viaje. Seguramente en nuestro baúl de las
Curiosidades lo conoceremos... |
E l baul de las curiosidades
Juguemos
a preguntar: ¿De dónde viene la lluvia?
La lluvia viene de las nubes. Y
las nubes ¿de dónde vienen?. Del agua de la tierra, que sube al cielo en forma de vapor.
El sol entibia el agua. Entonces, como el agua que calentamos en la
hornalla de la cocina, se convierte en vapor. El vapor sube en forma de nubes; las nubes
se transforman en lluvia, y este cuento se repite una y otra vez.

|
P.Walter: -¡Qué limpito has quedado
Sapo Coco! |

|
Sapo Coco: -el agüita fresca me dejó
nuevo.croac |

|
Chanchito Chito: -Quiero contarles la historia de Claudio,
un niño limpio. ¿Quieren conocerla? |

|

|
P.Walter y Coco: -¡Sí! |

|
Chanchito Chito: -Abramos entonces nuestro Libro Mágico... |
| El libro magico |
| Claudio es un niño
como tú. Va a la escuela, le gusta mucho jugar al fútbol, andar en bicicleta; en fin: es un
niño feliz. Para estar sano, Claudio cuida su cuerpo manteniéndolo limpio.
Para conservar su dentadura sana se lava los dientes por la mañana,
por la noche y después de cada comida.
Todos los días, antes de acostarse, se baña con agua templada. De
esta manera descansa mejor. Otras veces toma la ducha por la mañana antes de ir a la escuela.
Usa jabón y cepillo y se friega bien las rodillas, los pies, las uñas, el cuello y los
brazos. Dos veces por semana se lava la cabeza fregando bien el cuero cabelludo.
Para limpiarse los oídos usa un algodoncito embebido en agua tibia.
Todos los días se cambia de ropa, y él mismo se lava bien las medias
y se lustra los zapatos.
También cuida sus ojos, no tocándolos con las manos sucias y lavándolos
con cuidado para evitar infecciones.
|

|
P.Walter: -No solo los hombres usamos el agua,
también los animales y las plantas... |

|
Sapo Coco: -Es que sin ella ningún ser vivo podría
vivir.croac |

|
P.Walter: -Es por todo ello que el agua del Bautismo
es signo de la Vida Nueva que Dios nos dá. |

|
Chanchito Chito: -¿Y cuál es esa Vida Nueva? |

|
P.Walter: -El bautismo nos hace Hijos de Dios y nos
integramos a la gran familia de la Iglesia. |

|
Sapo Coco: -¿Y esa agua, también limpia? |

|
P.Walter: -Seguro, pues el Bautismo nos lava del
pecado original. ¡Nos convertimos en hombres nuevos! Por eso para cada cristiano, el bautismo
es el día más importante de la vida! |

|
Chanchito Chito:-¡Qué significado tan lindo tiene
el agua en el bautismo! |

|
P.Walter: -Es el significado nuevo que nuestro Padre Dios le dio para
mostrarnos cuánto nos ama que nos hace sus hijos. Por eso podemos llamar a Dios
"Papá". |

|
Sapo Coco: En el taller de la Creatividad hicimos
una lámina y queremos mostrarla. ¡Vamos a verla! |
La
oración que Jesús nos enseñó:
Padre nuestro,
que estás en el cielo, santificado sea tu nombre. Venga a nosotros tu Reino. Hágase tu
voluntad en el tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día. Perdona nuestras ofensas como
nosotros perdonamos a los que nos ofenden. No nos dejes caer en la tentación y líbranos
del mal. Amén.
P.Walter:
Un día San Pedro habló a la gente diciendo:
"Cambien de vida, conviértanse y háganse bautizar en el nombre de Dios para que sus
pecados sean perdonados. Y Dios les dará el Espíritu Santo". Los que creyeron
fueron bautizados y aquel día se incorporaron a la Iglesia unas tres mil personas, las
que acudían con frecuencia a la enseñanza de los apóstoles, a la fracción del pan y a
rezar juntos. Todos los creyentes vivían unidos y compartían todo cuanto tenían. Alaban
a Dios y la gente los estimaba mucho. Cada día se integraban, por el Bautismo, nuevos
creyentes a la Iglesia. (Hechos 2,40-47)
¡Hasta pronto! |